Con todo esto que estamos viviendo, las escuelas cerradas, negocios cerrados… quizás tendremos que poner más conciencia y valorar lo que tenemos, las cosas más simples y sencillas de la vida.
Lo que tenemos que hacer ahora es quedarnos confinados en casa. Vivimos en una sociedad donde todos nos debemos cuidar para cuidarse uno mismo también. Así que lo mejor, aunque sea difícil, es quedarse en casa. Y puede que os parezca difícil imaginar 15 días con los niños en casa sin poder ir al parque o hacer actividades lúdicas, pero pienso que podemos DISFRUTAR con medida de ratos en la NATURALEZA y aprovechar para inventar juegos nuevos con los pequeños.
Un ejemplo para los más más pequeños es el CESTO DE LOS TESOROS (de 6 a 12 meses aproximadamente), es una propuesta de juego de exploración la que contiene objetos de diferentes materiales que pretenden desarrollar los sentidos de los niños y el descubrimiento, y así conoce diferentes características de estos: temperatura, peso, forma, color, olor, sonido… Con este juego, el niño desarrolla la coordinación de ojos, mano y boca, ya que puede acceder fácilmente a los objetos y llevarlos a la boca para conocerlos.

Después de este juego tenemos el juego heurístico (de 12 a 24 meses aproximadamente), en esta propuesta de juego, el niño explora objetos no catalogados de didácticos (objetos naturales y que tengamos por casa) y los combina libremente. Al terminar la exploración, y con la ayuda del adulto, los recoge todo clasificándolos. El dominio de la movilidad de todo el cuerpo, es la gran conquista del segundo año de vida. El niño llega allí donde desea y desea aquello que ve. Todo le interesa y tiene necesidad de tocarlo todo.